martes, 30 de diciembre de 2008

"No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos"
J.C.F. von Schiller


HERIDA OTRA SI LAS HAY
QUE NO LA MUERTE
PERO CARAY QUE SE LE PARECE

ESTE TU IRTE SIN BESADO A VERTE

PRODIGO A MI PASION EN TU PASION ME HAS SIDO
Y SEA SIEMPRE SUAVE A MI CORAZON

TU CORAZON TAN LEVE

HIJO PADRE HOMBRES SIEMPRE

ESE COSTADO DE SERNOS ESO QUE SOMOS

NOSOTROS

domingo, 28 de diciembre de 2008



Llegas a reconocer tus miedos en sus ojos

que buscan su propio eco en otras voces.


Avanzada la noche,

sobre el paisaje abandonado y seco de la costumbre,

ese exceso de intemperies
te desbasta.



Pero allí sigues.



Esa manera



-de quien muere aferrando

un libro de poemas debajo de la almohada-



sus ojos tienen

sábado, 27 de diciembre de 2008

Frida, sept 1939


Mi noche busca sin cesar al recuerdo de ti

pero tu cuerpo sigue inhallable, mi noche

quisiera ver tu gozo y el mío y quisiera

tenerte entre sus manos en cada espasmo

Mi noche que en silencio gime su soledad

es larga y larga y larga para mi cuerpo

que enloquece de dolor en medio de mi noche

al no poder reconocer tu silueta

o tu sombra, mi noche

que aúlla y se clava a su propio silencio

y desgarra sus velos y se muere de no saberte ahí

mi noche,



y me mata.


Mi noche no conoce hoy sueño

más hermoso y más cruel que tu cuerpo.

Me haces tanta y tanta falta, y tus palabras, claro,

y tu color que pronto va a amanecer sin ti. Igual

pero sin ti, va a amanecer.

domingo, 21 de diciembre de 2008

TANKAS

Lenta es la gracia

de estos signos que inscribo,

como lenta es

la sombra de tu nombre

que aún por aquí ronda.



La luna quieta

me sabe sombra sola

que aún sonríe:

tan dulce a mi corazón

su corazón ha sido.




Nadie más que yo

a orillas del jardín

La noche inmóvil

y la casa en las sombras

se hacen silencio lejos




Aroma a frutas

aún no cortadas, su voz

rayando el día.

Todo de pronto se hace

ángel en la memoria.
Recorro la casa desnuda y sola

bajo la pálida luz de su corazón de arena

atado siempre a mí


por este lenguaje en penumbras que soy

y deseo

que toda escritura muera

en la memoria voraz del fuego

si acaso así posible fuera

dejar de ser invisible a los espejos


Gin O´Kióh


Un saber irse, un gesto, un ademán,


una mirada, un no, un por si acaso,

esos gestos llenos de ti

bailando desnudos sobre un lecho de escombros,

la respiración del sexo cayendo sobre el agua,

un labio, pero interior, nada

de este mundo silencioso,

cosas que casi hasta una patria fueron.


-Cosas.

Solíamos morir por cosas así-

dijo apegándose a su mejor voz

de novia que consume soldados.


Yo asentía.


invulnerable y sin piedad


la luz pareciera inventar algo


que consiente cada detalle de todo lo que abdicas


a favor del último corazón al viento



y allí te sigues


ajeno


desde la misma noche en que fueras concebido

martes, 16 de diciembre de 2008



Quién es el fondo en el fondo

del fondo de mi terca sangre

pregunto cercado en la silla que me cría

mientras permanezco en silencio

como si hubiera sido abandonado ciego


No sé lo que soy

pero lo soy tanto que envejecí





Sombra de nuestros cuerpos


fuego de espejos


que arde y define


un único animal desnudo
soy quien


junto al fuego helado del idioma

hace y deshace del corazón de las palabras

fino aroma ardiente que en otros labios


busca sentidos


El respirar juntos entresueños,

su silencio de conspiración,

una larga pared blanca bajo el cielo de la tarde,

los ojos que la contemplan,

el vuelo, la caída

o cualquier otro paisaje

somos

eso que cometemos



Los brazos que cierras poco a poco

sostienen mi cuerpo con tu cuerpo

y es un único cuerpo que entonces cae

hacia el incierto lugar de los sueños


Me pregunto de dónde llega tanta confianza

¿de la casa, de nosotros,

de algún extraño pacto con las sombras?
sólo viento

en el lugar del corazón

El paso del tiempo:

unos cuantos paisajes de distintas provincias

en unas fotos manchadas,

algunos textos, algunos nombres, algunos hombres,

y este saber que sigo siendo

animal que a ningún dueño pertenece,

animal que no tiene aún

lugar donde guarecerse.

lunes, 15 de diciembre de 2008



y el amor es ese lenguaje

cuyo cansancio aún

no te pertenece


Cuerpo soy de lo que fuimos,

y fulgor que no seremos.



Y este ineludible saber hundirse

que habrán mis días a la manera del aire

sábado, 6 de diciembre de 2008



Mis días van desde un itinerario ligero

sujeto a cualquier variación del azar,

a un perfume salvajemente lejano

en el silencio de la tarde que pasa

Dónde estoy

que no sé nada de mí?





miércoles, 3 de diciembre de 2008



No entiendes aún para quién tu corazón

es implacable ceremonia, infinita voluntad,

venida luz, agua imposible,

como si desde el alba

nos debieran cuchillos.





Ah si cayera

como un templo este silencio

piensas

pero nada sucede




lunes, 1 de diciembre de 2008


Volver a Rosario cuando aún mi madre

eran esos veranos de largas tardes de no hacer nada

en la pequeña jungla del jardín de atrás

Y en alguna de esas horas buenas de silencio y mate

sin más plan que el devenir salvaje y verde

de nosotros mismos vueltos

parte más del doméstico paisaje

notamos en la misma rama del año anterior

la silueta familiar del dedal de un nido

y el mismo colibrí observándome sincronizado

y bello en el aire.

Vuelve siempre a este jardín,

comenté feliz y sorprendido.

Es tu amigo, dijo ella quedamente

y su voz sonó

(o quizás así suene hoy que no la escucho)

como la voz de la diosa y madre

de todas las alas, de todos los vientos,

de todas las aguas, de todo lo quieto

Y me supe amado.

Volver a Rosario entonces tenía algún sentido

Tenía y se perdió

casi sin que cuenta me diera

domingo, 30 de noviembre de 2008

viernes, 28 de noviembre de 2008





a veces

a solas

apenas


fiel
al deseo de mi cuerpo

he hablado, he obrado

en el lenguaje de la noche
y sus trampas


nada aún sucede




Un amor como la muerte,

definitivo



miércoles, 26 de noviembre de 2008

asolas ahora y luego, más tarde, inevitablemente,

a solas, con tus besos solos, con la sal del sexo,

con los vasos sucios y el perfume inútil

de su cuello en la camisa que

a quemarropa arrojarás al cesto

antes de entrar al agua

a lavarte de su nombre

en la más plena noche,

límite y hogar de tu corazón sin techo.





despeñar quisiera el mundo en el fondo de tus ojos,


oficio de la sorpresa que tañes a expensas del día,


y en tu cuerpo fundar territorio de regresos


donde el agua de tu corazón de hombre


fuego perfumado sea.



Pero


en el momento intraducible en que la falta se instala


la lluvia regresa al poema donde nada es luz


y dibujo silencios para alimentar mi boca





Tus brazos cierras poco a poco

y sostienes mi cuerpo con tu cuerpo

y es un único cuerpo que entonces cae

hacia el incierto lugar de los sueños.



Me pregunto de dónde llega tanta confianza

¿de la casa, de nosotros

o de algún extraño pacto con las sombras?



collage y edicion digital 2008




detrás de la lluvia el viento

dispersa en la tarde el espesor de la niebla


una pluma levemente blanca a mis pies


la triste sombra de un ángel

siquiera ver o creer

cuando el silencio de un nombre

amado crece

en el espacio de mi boca




Soy este cuerpo que mirando has hecho

y el nombre que junto a él has abandonado

Soy el ruido mismo de la sombra en nuestro cuarto

y el nudo sigiloso que a mis ojos la enlaza.



Y soy también tu espera

detrás de cada gesto, de cada sitio

que has vuelto un silencio interminable de sombras

de las que no pierdo
la costumbre de ser


martes, 25 de noviembre de 2008

Era verte sacarte la camisa

como un águila boca arriba

en el sublime instante de la perfección

detenido


Y era creerse siempre para siempre

porque no cabía otra.


La vida, el amor


o la poesía entonces, si mal no recuerdo


Debajo del agua

el ruido del tiempo que se está cayendo es

una menuda distracción más,

como el oro falso de la tarde


una foto velada, un ángel con alas de fuegos de artificio,

los ojos algo cautivos de un gato,

la boca iluminada por una saliva vuelta puñal


Debajo del agua el ruido del tiempo

nadie alrededor

para ayudarme a oírlo