domingo, 30 de noviembre de 2008

viernes, 28 de noviembre de 2008





a veces

a solas

apenas


fiel
al deseo de mi cuerpo

he hablado, he obrado

en el lenguaje de la noche
y sus trampas


nada aún sucede




Un amor como la muerte,

definitivo



miércoles, 26 de noviembre de 2008

asolas ahora y luego, más tarde, inevitablemente,

a solas, con tus besos solos, con la sal del sexo,

con los vasos sucios y el perfume inútil

de su cuello en la camisa que

a quemarropa arrojarás al cesto

antes de entrar al agua

a lavarte de su nombre

en la más plena noche,

límite y hogar de tu corazón sin techo.





despeñar quisiera el mundo en el fondo de tus ojos,


oficio de la sorpresa que tañes a expensas del día,


y en tu cuerpo fundar territorio de regresos


donde el agua de tu corazón de hombre


fuego perfumado sea.



Pero


en el momento intraducible en que la falta se instala


la lluvia regresa al poema donde nada es luz


y dibujo silencios para alimentar mi boca





Tus brazos cierras poco a poco

y sostienes mi cuerpo con tu cuerpo

y es un único cuerpo que entonces cae

hacia el incierto lugar de los sueños.



Me pregunto de dónde llega tanta confianza

¿de la casa, de nosotros

o de algún extraño pacto con las sombras?



collage y edicion digital 2008




detrás de la lluvia el viento

dispersa en la tarde el espesor de la niebla


una pluma levemente blanca a mis pies


la triste sombra de un ángel

siquiera ver o creer

cuando el silencio de un nombre

amado crece

en el espacio de mi boca




Soy este cuerpo que mirando has hecho

y el nombre que junto a él has abandonado

Soy el ruido mismo de la sombra en nuestro cuarto

y el nudo sigiloso que a mis ojos la enlaza.



Y soy también tu espera

detrás de cada gesto, de cada sitio

que has vuelto un silencio interminable de sombras

de las que no pierdo
la costumbre de ser


martes, 25 de noviembre de 2008

Era verte sacarte la camisa

como un águila boca arriba

en el sublime instante de la perfección

detenido


Y era creerse siempre para siempre

porque no cabía otra.


La vida, el amor


o la poesía entonces, si mal no recuerdo


Debajo del agua

el ruido del tiempo que se está cayendo es

una menuda distracción más,

como el oro falso de la tarde


una foto velada, un ángel con alas de fuegos de artificio,

los ojos algo cautivos de un gato,

la boca iluminada por una saliva vuelta puñal


Debajo del agua el ruido del tiempo

nadie alrededor

para ayudarme a oírlo