domingo, 9 de agosto de 2009

Escindidos por estar seguros de nada

tú interrogas venturas

o amadas pérdidas

yo con tu mirada

hago lámparas
Algo había en tí

definitivo

cuando desnudo

y ausente de todo nombre

te veía sobre la cama

a la primera luz

de un día cualquiera
Se levantó quizás por agua

de espaldas desnudo erguido entre

la sombra de la habitación y el marco

blanco de la puerta blanco y esbelto

su cuerpo largo a penas adolescente

apenas hombre su cuerpo

de espaldas largo y desnudo

en las curvas del gesto que lo dibujaba

que lo detenía para siempre así

entre las sombras desnudo

y delgado en mi memoria
I


Tu boca

beso ayer

en el espejo



II


Tu boca

mitad hoy

de lo que era



III


Tu boca

por fin

donde quiera quede
MERMAID

Y qué si feroz canto
una música de aguas
y desnudos peces
para que desde la sed bajen los hombres

a buscar
la mitad de noche que soy?

A solas me alimento,

en su madura orfandad sin márgenes,
de mi propio corazón
hecho de sombras.